Cardiólogo en Elche · Clínica Elche Salud
La arritmia más frecuente, explicada de forma sencilla
La fibrilación auricular es la arritmia más frecuente. Significa que el corazón late de forma irregular, sin un ritmo constante.
Es un diagnóstico común y tratable. Muchas personas viven con fibrilación auricular durante años con una vida completamente normal. Lo importante es que esté bien controlada.
El corazón tiene un sistema eléctrico propio que marca el ritmo, como un metrónomo. En la fibrilación auricular ese sistema se desordena: las cámaras superiores del corazón, las aurículas, dejan de contraerse de forma coordinada.
El resultado es un latido irregular, a veces más rápido de lo normal. Puede aparecer y desaparecer, o mantenerse de forma continua.
Los síntomas varían mucho de una persona a otra. Algunas personas no notan nada y el diagnóstico aparece en una revisión rutinaria.
Sensación de que el corazón late deprisa, con fuerza o de forma irregular.
Fatiga o falta de energía sin motivo claro, sobre todo al hacer esfuerzos.
Sensación de ahogo al caminar, subir escaleras o incluso en reposo.
Sensación de inestabilidad o de que uno se va a desmayar.
Es frecuente. Se detecta en un electrocardiograma hecho por otro motivo.
Cuando las aurículas no se contraen bien, la sangre puede quedarse remansada y formar un coágulo. Si ese coágulo se desplaza al cerebro, provoca un ictus.
Este es el motivo principal por el que la fibrilación auricular se trata: para prevenir el ictus. Con el tratamiento adecuado, ese riesgo se reduce de forma muy importante.
No todas las personas con fibrilación auricular necesitan el mismo tratamiento. Existe una forma de calcular el riesgo de cada paciente según la edad y otros factores como la tensión arterial, la diabetes o antecedentes previos. Esa valoración es la que determina si conviene anticoagular.
Notas debilidad o pérdida de fuerza en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o desviación de la boca. Son signos de ictus y requieren atención inmediata.
Aparece dolor en el pecho junto con las palpitaciones.
Tienes falta de aire intensa o te has desmayado.
El corazón va muy rápido y no se normaliza pasado un rato.
El diagnóstico se confirma viendo la arritmia registrada. Basta con un electrocardiograma hecho en el momento en que está presente.
El problema es que muchas veces la fibrilación auricular va y viene, y en el momento de la consulta el corazón late con normalidad. Para esos casos existe el Holter de ECG, un dispositivo que registra el ritmo durante 24 horas mientras haces vida normal.
Una vez confirmada, se completa el estudio con un ecocardiograma para ver cómo está el corazón por dentro, y con una analítica. Con toda esa información se decide el tratamiento.
El tratamiento tiene dos objetivos independientes, y conviene no confundirlos:
Además del tratamiento con medicación, existen procedimientos como la ablación, que se valoran en pacientes seleccionados.
Un punto que a veces genera confusión: la anticoagulación no es lo mismo que la aspirina, y no se retira porque el corazón vuelva a latir bien. La decisión de mantenerla o no depende del riesgo de cada persona, no de cómo se encuentre en ese momento.
Hay factores que influyen directamente en la fibrilación auricular y que están en tu mano:
Si te han diagnosticado fibrilación auricular y quieres entender bien tu situación, o si tienes síntomas que hacen sospecharla, la consulta permite hacer el estudio completo en el mismo acto: electrocardiograma y ecocardiograma, y colocación de Holter si hace falta.
Salir de la consulta sabiendo qué tienes, por qué se trata así y qué esperar es el objetivo.
Consulta cardiológica en Elche. Electrocardiograma, ecocardiograma y Holter de 24 horas disponibles en la misma clínica.